En los últimos años, el cáncer colorrectal ha emergido como una preocupación creciente en el ámbito de la salud pública, siendo ahora la principal causa de muerte por cáncer en personas menores de 50 años en México. Esta tendencia es alarmante y merece atención, especialmente considerando que la detección temprana puede salvar vidas.
Según un informe reciente de la Sociedad Americana del Cáncer, 3 de cada 4 pacientes jóvenes son diagnosticados en etapas avanzadas de la enfermedad. Esto provoca que las tasas de supervivencia a cinco años caigan drásticamente, del 89% en diagnósticos tempranos al 16% en etapas avanzadas.
Los expertos sugieren que aquellos con un riesgo por encima del promedio deben comenzar a realizarse pruebas de detección antes de los 45 años para identificar cualquier anomalía a tiempo. Sin embargo, el estigma que rodea las conversaciones sobre la salud intestinal y la tendencia de los médicos a desestimar los síntomas en pacientes jóvenes contribuyen a que muchos diagnósticos se realicen tardíamente.
¿Por qué está aumentando el cáncer colorrectal en personas jóvenes?
A pesar de que los investigadores aún no tienen una respuesta definitiva sobre por qué el cáncer colorrectal está en aumento entre los jóvenes, las evidencias apuntan a factores de estilo de vida y ambientales. La falta de consumo de frutas, verduras y granos enteros, así como un alto consumo de carnes rojas y procesadas, se han identificado como factores de riesgo significativos.
Además, la obesidad también está relacionada con el aumento del riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. Este tipo de cáncer se presenta de manera única, ya que el colon está expuesto a todo lo que consumimos.
La CEO de la organización Fight Colorectal Cancer, Anjee Davis, enfatiza la necesidad de que el cáncer sea considerado una prioridad nacional para entender mejor por qué esta enfermedad sigue en aumento entre personas tan jóvenes.
Importancia de la detección temprana del cáncer colorrectal
La detección temprana es fundamental para mejorar las tasas de supervivencia. El CDC reporta que cerca del 89% de las personas diagnosticadas en las etapas iniciales sobreviven al menos cinco años. En cambio, para aquellos diagnosticados en etapas avanzadas, esta cifra desciende drásticamente. Un estudio reciente encontró que suelen pasar de 4 a 6 meses entre la aparición de los síntomas y el diagnóstico.
Los signos de alerta más comunes incluyen:
- Dolor abdominal
- Sangre en las heces
- Cambios en los hábitos intestinales (diarrea o constipación persistente)
Grupos de alto riesgo: ¿Quiénes deben realizarse pruebas de detección temprana?
La mayoría de las personas debería comenzar la detección a los 45 años; sin embargo, aquellas con antecedentes familiares de cáncer colorrectal o condiciones genéticas deben iniciar antes. Según datos de la ACS, cerca del 30% de los adultos entre 45 y 49 años no están al día con sus exámenes, una cifra considerablemente inferior al 70% de los adultos mayores que sí cumplen con estas pruebas.
Los nativos americanos y los hombres negros presentan tasas desproporcionadamente altas de mortalidad por cáncer colorrectal, subrayando la importancia de la detección precoz en estos grupos.
El estigma del cáncer colorrectal y su impacto en la detección temprana
El estigma asociado a discutir la salud intestinal puede ser un obstáculo para la detección temprana, lo que contribuye a que muchos casos lleguen a etapas avanzadas. La presidenta de Georgia CORE, Lynn Durham, señala que la falta de conversación sobre hábitos intestinales causa daños reales. Es fundamental que se normalicen estas conversaciones.
La desestimación de síntomas como dolor abdominal o sangre en las heces por parte de los médicos también es un factor que incrementa la mortalidad, ya que estos síntomas suelen ser ignorados en los pacientes jóvenes.
Prevención del cáncer colorrectal: cambios en el estilo de vida
Aunque la investigación sobre la prevención del cáncer continúa evolucionando, hay cambios en el estilo de vida que pueden reducir el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. Limitar el consumo de carnes rojas y procesadas, así como aumentar la ingesta de frutas, verduras y granos enteros son recomendaciones vitales.
Además, mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente y reducir el consumo de alcohol son medidas que también pueden disminuir el riesgo. Como dice el Dr. Arif Kamal, existen cambios de estilo de vida que se pueden implementar hoy para afectar el riesgo de cáncer colorrectal en el futuro.
La urgencia de este tema es personal para muchos, ya que el cáncer colorrectal es prevenible. La importancia de entender por qué esta enfermedad está en aumento y cómo podemos prevenirla está en nuestras manos.
