¿Caminar descalzo en casa es riesgoso para personas con Diabetes?

Para las personas que viven con diabetes, cada detalle en el cuidado diario puede marcar la diferencia entre una vida saludable y complicaciones graves. Uno de esos detalles, aparentemente inocente, es la costumbre de caminar descalzo en casa. Aunque pueda parecer liberador, esta práctica conlleva riesgos específicos para quienes tienen diabetes tipo 1 o tipo 2, especialmente debido a problemas como la neuropatía diabética y la mala circulación.

Los riesgos ocultos de andar descalzo para personas con diabetes

La neuropatía diabética, una complicación común tanto en diabetes tipo 1 como tipo 2, reduce la sensibilidad en los pies. Esto significa que una persona podría pisar un objeto afilado—como una aguja, un vidrio roto o incluso un juguete pequeño—sin sentir dolor inmediato. El Dr. Roberto Méndez, especialista en pie diabético del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán en México, explica: “Muchos pacientes llegan con infecciones graves porque no sintieron una herida inicial. En diabetes, una pequeña lesión puede convertirse rápidamente en una úlcera difícil de tratar”.

Problemas circulatorios y cicatrización lenta

La diabetes frecuentemente afecta la circulación sanguínea, especialmente en las extremidades inferiores. Cuando esto ocurre, cualquier herida en los pies tarda más en sanar y es más propensa a infecciones. “Incluso un simple raspón al tropezar con una alfombra puede convertirse en un problema serio si no se detecta y trata a tiempo”, advierte la Dra. Ana Torres, endocrinóloga especializada en diabetes tipo 2.

Condiciones podológicas que se agravan sin calzado adecuado

Además de los riesgos inmediatos de lesión, caminar descalzo puede exacerbar condiciones podológicas comunes:

  • Fascitis plantar: Inflamación del tejido en el arco del pie que causa dolor intenso, especialmente al levantarse.
  • Metatarsalgia: Dolor en la bola del pie que puede empeorar sin soporte de arco.
  • Neuropatía de Morton: Irritación del nervio entre los dedos tercero y cuarto.

“Para pacientes con diabetes que ya tienen alguno de estos problemas, el calzado adecuado no es un lujo, es una necesidad médica”, enfatiza el Dr. Méndez.

¿Quiénes deben evitar completamente caminar descalzos?

Según los especialistas, estos grupos deben usar calzado protector en todo momento:

  1. Personas con diagnóstico de neuropatía diabética
  2. Pacientes con historial de úlceras o heridas en los pies
  3. Quienes presentan mala circulación periférica
  4. Personas con deformidades en los pies como juanetes o dedos en martillo
  5. Pacientes con retinopatía diabética que afecta su equilibrio

Zapatillas ideales para uso en casa

Elegir el calzado adecuado para usar en casa es crucial para prevenir complicaciones. Los especialistas recomiendan:

Características esenciales

  • Suela rígida: Para proteger de objetos punzantes
  • Soporte de arco: Especialmente importante para quienes tienen fascitis plantar
  • Amplio espacio para los dedos: Para evitar presión en zonas sensibles
  • Material transpirable: Para mantener los pies secos y prevenir infecciones por hongos
  • Cierre seguro: Zapatillas con velcro o elásticos para quienes tienen dificultades de movilidad

Recomendaciones específicas para México

En el mercado mexicano existen varias opciones adecuadas. “Marcas como Dr. Scholl’s ofrecen plantillas especializadas para diabetes, y zapatillas como Crocs médicos pueden ser una buena opción por su facilidad de limpieza”, sugiere la Dra. Torres. También recomienda revisar regularmente el interior del calzado en busca de costuras o irregularidades que puedan causar rozaduras.

Rutina diaria de cuidado de los pies

Más allá del calzado, implementar una rutina diaria es fundamental:

  1. Inspección diaria: Revisar ambos pies, incluyendo entre los dedos, usando un espejo si es necesario
  2. Lavado con agua tibia: Evitar agua caliente que pueda causar quemaduras
  3. Secado minucioso: Especialmente entre los dedos
  4. Hidratación controlada: Usar cremas específicas para pies diabéticos, evitando aplicar entre los dedos
  5. Corte de uñas recto: Nunca redondeado para evitar uñas encarnadas

El papel del control glucémico

Mantener niveles estables de glucosa en sangre es la base para prevenir complicaciones en los pies. “Medicamentos como Metformina, Januvia o incluso nuevos tratamientos como Ozempic, cuando son prescritos adecuadamente, ayudan a controlar la diabetes y reducir el riesgo de neuropatía”, explica la Dra. Torres. Sin embargo, enfatiza que el tratamiento debe ser personalizado y supervisado por un endocrinólogo.

Señales de alerta que requieren atención médica inmediata

Toda persona con diabetes debe conocer estas señales:

  • Enrojecimiento, calor o hinchazón en cualquier parte del pie
  • Heridas que no sanan en 2-3 días
  • Cambios en el color de la piel
  • Olores inusuales
  • Dolor persistente, incluso leve
  • Uñas encarnadas o con cambios de color

“En diabetes, más vale prevenir que lamentar. Una visita a tiempo al podólogo puede evitar una hospitalización prolongada”, concluye el Dr. Méndez.

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