Justine Siegal tenía solo 13 años cuando su entrenador le dijo que las niñas no pertenecían al béisbol, que debía jugar sóftbol. Pero ella decidió lo contrario: jugaría béisbol para siempre. “Cuanto más me decían que renunciara, más amaba el juego”, recuerda. Y así lo hizo, como lanzadora y tercera base, soñando con llegar a las Grandes Ligas.
El camino de una pionera
A pesar de los obstáculos, Siegal se convirtió en una de las primeras mujeres en jugar béisbol en la preparatoria en Ohio, y más tarde en la primera mujer en entrenar béisbol profesional masculino y en lanzar prácticas de bateo a un equipo de Grandes Ligas: los Guardianes de Cleveland. “Siempre tuve que trabajar más duro que los demás porque siempre tenía que demostrar mi valía”, explica.
La inspiración de su hija
El mayor cambio en su carrera llegó con el nacimiento de su hija Jasmine. “Cuando nació, encendió la bombilla: si ella quería jugar béisbol, tenía que hacer que no enfrentara la discriminación que yo sufrí”, dice Siegal. Así fundó en 2010 la organización sin fines de lucro Baseball for All, que ayuda a comunidades a crear ligas de béisbol femenil, ofrece programas de liderazgo y organiza un torneo de verano con más de 700 jugadoras.
La Liga Profesional de Béisbol Femenil (WPBL)
En 2024, el abogado y empresario Keith Stein se acercó a Siegal para iniciar una liga de béisbol para mujeres. La Women’s Professional Baseball League (WPBL) comenzará a jugar en agosto, con un enfoque en poner a las jugadoras primero. “Todo lo que construimos pone a las jugadoras en el centro, porque cuando ellas rinden al máximo, el producto en el campo es más entretenido”, afirma Siegal.
Un legado de oportunidad
Siegal, quien tiene un doctorado en psicología deportiva, aplica sus conocimientos para entender cómo aprenden los jugadores y qué los motiva. “Decirle a una niña que no puede jugar béisbol es un problema de justicia social”, sostiene. “Queremos que nuestras niñas sepan que sí pueden jugar y que son perfectas tal como son. Sus sueños importan tanto como los de sus hermanos”.
La WPBL busca honrar a las que vinieron antes, como la All-American Girls Professional Baseball League de los años 40 y 50, mientras construye un futuro para las nuevas generaciones. “Una niña de 12 años ya no tiene que desanimarse cuando le digan que no puede jugar béisbol. Gracias a la WPBL, sabe que sus sueños están a su alcance”, concluye Siegal.
