Las estatinas reducen el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares, un beneficio bien establecido. Sin embargo, algunas personas que toman estatinas desarrollan dolor muscular, debilidad o disminución de la tolerancia al ejercicio, incluso cuando los análisis de sangre estándar no muestran lesiones musculares evidentes. Un nuevo estudio publicado en Science Advances explora por qué ocurre esto.
¿Qué encontraron los investigadores?
Los investigadores desarrollaron modelos experimentales de problemas musculares leves relacionados con estatinas. Descubrieron que las estatinas afectan más que la producción de colesterol. Las estatinas bloquean la vía del mevalonato, que ayuda a producir colesterol, pero también produce moléculas llamadas isoprenoides. Estos isoprenoides son necesarios para la prenilación de proteínas, un proceso que ayuda a que ciertas proteínas funcionen correctamente.
Cuando disminuyó la producción de isoprenoides y la prenilación, las células musculares entraron en un estado de estrés. Ese estrés pareció activar los inflamasomas NLRP3, complejos de detección de peligro inflamatorio involucrados en la señalización inmunitaria. En los modelos, esta vía aumentó los marcadores asociados con la atrofia muscular, incluida la atrogin-1. También redujo el tamaño de las células musculares y afectó la función muscular.
¿Por qué algunas personas son más vulnerables?
El efecto fue más fuerte cuando las células se expusieron primero a un desencadenante inflamatorio. Esto es interesante porque sugiere que algunas personas pueden ser más vulnerables cuando las células musculares ya están preparadas por inflamación, infección, señales de barrera intestinal u otros factores estresantes.
En ratones, la eliminación del NLRP3 redujo los cambios musculares anormales aproximadamente a la mitad. Agregar un isoprenoide también redujo algunas de las señales de atrofia muscular en experimentos celulares. Los investigadores también encontraron cambios en YAP, una proteína involucrada en el mantenimiento de la masa y función muscular.
Implicaciones para el manejo de la diabetes
Este hallazgo es relevante para personas con diabetes tipo 2, ya que a menudo toman estatinas para reducir el riesgo cardiovascular. El problema puede no ser la reducción del colesterol en sí, sino la alteración colateral de las vías musculares relacionadas con los isoprenoides y la señalización inflamatoria de peligro. Esa distinción es importante. Si se confirma en estudios humanos, podría manejar a formas de reducir los efectos secundarios musculares sin perder la protección cardiovascular que brindan las estatinas.
Por ahora, nadie debe suspender las estatinas por este estudio. Pero las personas con síntomas musculares deben discutirlos adecuadamente con su médico. El objetivo no es descartar los síntomas ni abandonar el tratamiento, sino comprender la biología lo suficientemente bien como para manejar ambos.
Recomendaciones para pacientes con diabetes
- No suspendas tus estatinas sin consultar a tu médico.
- Reporta cualquier dolor o debilidad muscular a tu médico.
- Mantén un control adecuado de tu diabetes para reducir la inflamación general.
- Considera opciones como metformina o cambios en el estilo de vida para apoyar la salud muscular.
