Una encuesta reciente ha revelado que la escasez de medicamentos contra el cáncer continúa afectando a los principales centros oncológicos de Estados Unidos, obligándolos a implementar estrategias alternativas para tratar a los pacientes. Además, la mayoría reporta que los ensayos clínicos se han visto interrumpidos debido a esta situación.
El estudio fue realizado por la Red Nacional Integral del Cáncer (NCCN, por sus siglas en inglés), una alianza sin fines de lucro conformada por 34 centros de tratamiento. Los resultados muestran que todos los centros encuestados experimentan escasez de al menos un medicamento, y más del 20% reporta desabasto de cinco o más fármacos diferentes.
Impacto en la atención de los pacientes
A pesar de la escasez, el 61% de los centros indicó que aún pueden tratar a los pacientes, pero recurriendo a medidas como evitar el desperdicio de medicamentos, limitar el uso del inventario existente y administrar la dosis mínima sugerida. Asimismo, dos tercios de los centros señalaron que los desabastos retrasan el tratamiento, ya que deben buscar nuevamente la autorización previa de las aseguradoras.
Esta problemática no es exclusiva de Estados Unidos. En México, la escasez de medicamentos oncológicos también ha sido motivo de preocupación en años recientes, afectando a pacientes con diversos tipos de cáncer. La interrupción de tratamientos puede tener consecuencias graves para la salud y la supervivencia de los pacientes.
¿Qué medicamentos contra el cáncer escasean?
La encuesta no especifica qué medicamentos están en falta, pero en informes anteriores se han mencionado fármacos como cisplatino, carboplatino, doxorrubicina y metotrexato, entre otros. Estos son utilizados en el tratamiento de distintos tipos de cáncer, como el de mama, pulmón, ovario y leucemias.
En México, algunos de estos medicamentos también han presentado problemas de abasto. Por ejemplo, la metformina, aunque es para diabetes, ha tenido desabasto en ciertos periodos, lo que muestra la vulnerabilidad de la cadena de suministro de medicamentos esenciales.
Estrategias para enfrentar la escasez
Los centros oncológicos han tenido que adoptar diversas estrategias para mitigar el impacto de la escasez. Entre ellas se incluyen:
- Priorizar a los pacientes con mayor necesidad de tratamiento.
- Buscar alternativas terapéuticas con medicamentos disponibles.
- Coordinar con otros centros para compartir inventarios.
- Gestionar autorizaciones con aseguradoras de manera más ágil.
- Participar en ensayos clínicos con nuevos fármacos.
Sin embargo, estas medidas no siempre son suficientes, y la escasez puede llevar a retrasos en los tratamientos, lo que reduce las probabilidades de éxito y aumenta el sufrimiento de los pacientes.
El papel de las autoridades sanitarias
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha reconocido la escasez de medicamentos oncológicos y ha tomado medidas para abordarla, como permitir la importación temporal de versiones extranjeras de algunos fármacos. No obstante, los expertos señalan que se necesitan soluciones a largo plazo para fortalecer la cadena de suministro y evitar futuras crisis.
En México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) también ha implementado acciones para agilizar la importación de medicamentos en falta, pero persisten desafíos en la distribución y acceso.
Recomendaciones para los pacientes
Si usted o un ser querido está en tratamiento contra el cáncer y enfrenta dificultades para obtener sus medicamentos, considere las siguientes recomendaciones:
- Comuníquese con su oncólogo para explorar alternativas de tratamiento.
- Verifique la disponibilidad de los medicamentos en varias farmacias, incluyendo las de hospitales públicos y privados.
- Consulte con su aseguradora sobre la cobertura y los procesos de autorización.
- Acuda a asociaciones de pacientes que puedan brindar orientación y apoyo.
- Mantenga un registro de sus tratamientos y dosis para facilitar la continuidad.
La escasez de medicamentos oncológicos es un problema complejo que requiere la colaboración de gobiernos, industria farmacéutica, instituciones de salud y pacientes. La concientización y la acción coordinada son fundamentales para garantizar el acceso a tratamientos vitales.
