La falta de control de temperatura de la insulina, un riesgo para pacientes diabéticos

La falta de control de temperatura de la insulina, un riesgo para pacientes diabéticos

La diabetes en México es un problema de salud pública: existen más de 15 millones de personas que viven con esta enfermedad y cerca de cuatro millones que desconocen todavía su diagnóstico. A esta realidad se suma un problema silencioso que rara vez forma parte de la conversación pública: la pérdida de efectividad de la insulina derivada de la ruptura de la cadena de frío o de no mantenerla en rangos seguros (20°C a 30°) cuando está abierta o en uso.

De acuerdo con el comunicado de Active Medical, aunque los laboratorios farmacéuticos, los hospitales y las farmacias mantienen protocolos rigurosos de conservación, el verdadero riesgo comienza una vez que el medicamento llega al paciente. La empresa señaló que en la llamada “última milla” el control puede desaparecer por completo y los cambios de temperatura terminan degradando la proteína sin que el usuario pueda detectarlo.

Alberto Castillejo, director general de Active Medical, explicó que esto representa un fenómeno especialmente delicado en un país con climas extremos y donde las jornadas laborales son largas, tal como sucede en las empresas y en el sector industrial mexicano. “Aquí, lo más grave es que la degradación de la insulina no presenta señales visibles y claras; no cambia de color, carece de olor o de textura, por lo que el paciente suele administrarla con normalidad sin saber que el medicamento ya perdió eficacia”, apuntó.

Esta situación lleva a las personas a experimentar un “subibaja” glucémico; continúa el tratamiento, pero comienzan a experimentar episodios de hiperglucemia o hipoglucemia. El comunicado subraya que, cuando la insulina se degrada o se inactiva, pierde efectividad, por lo que el control de la glucosa puede convertirse en un “subibaja”.

Frente a este panorama, nuevas tecnologías buscan cambiarlo. De acuerdo con la información difundida, VIVI CAP mantiene la temperatura de la insulina en un rango seguro sin depender de refrigeración activa como los geles, para que el tratamiento acompañe al paciente donde quiera que vaya.

El comunicado no ofrece detalles adicionales sobre el funcionamiento del dispositivo ni sobre su disponibilidad en el mercado mexicano. Sin embargo, plantea la importancia de que el paciente diabético cuente con herramientas que le permitan conservar la insulina en condiciones adecuadas fuera de casa, especialmente en un contexto de climas extremos y jornadas laborales prolongadas.

La diabetes en México afecta a más de 15 millones de personas, de las cuales cerca de cuatro millones aún no lo saben, según las cifras citadas en el comunicado. La pérdida de efectividad de la insulina por ruptura de la cadena de frío o por no mantenerla en rangos seguros cuando está abierta o en uso es un problema que, de acuerdo con Active Medical, rara vez forma parte de la conversación pública.

El directivo de Active Medical insistió en que la degradación de la insulina no presenta señales visibles y claras, por lo que el paciente suele administrarla con normalidad sin saber que el medicamento ya perdió eficacia. Esta situación, señaló, lleva a las personas a experimentar un “subibaja” glucémico, con episodios de hiperglucemia o hipoglucemia.

La empresa señaló que VIVI CAP busca mantener la temperatura de la insulina en un rango seguro sin depender de refrigeración activa como los geles, para que el tratamiento acompañe al paciente donde quiera que vaya. Con ello, se pretende ofrecer una alternativa para quienes necesitan conservar la insulina fuera de casa durante periodos prolongados.

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