Con la llegada del otoño, comienza la temporada de siembra de los calçots, una tradición gastronómica muy esperada en invierno: la calçotada. Si tienes un pequeño huerto, ahora es el momento ideal para preparar este cultivo. Joan Torrents, de Vivers Torrents, ha compartido en TikTok cómo realizar la plantación correctamente.
Preparación del terreno y plantación
El primer paso es dejar aproximadamente cuatro dedos de separación entre un calçot y otro, y colocarlos bien sujetos en la tierra. En este momento del proceso hay un detalle importante: inicialmente no deben quedar completamente enterrados. Torrents recomienda dejar una pequeña parte al descubierto para que pueda recibir la luz del sol.
Tampoco considera necesario cortar la parte superior antes de plantarlos. Según explica, esta práctica de cortar los calçots viene de una época en la que llovía más y se hacía para evitar que se pudrieran y facilitar que pudieran respirar y brotar.
Riego y crecimiento
Una vez plantados, ya se puede comenzar con el riego. Durante las siguientes semanas habrá que continuar regándolos y acompañando su crecimiento.
El arte de “calzar” los calçots
Después llega precisamente el proceso que da nombre al calçot. A medida que crece, hay que ir acumulando tierra alrededor de su base, es decir, irlo “calzando”. De esta forma, la parte que permanece enterrada queda protegida de la luz y adquiere su característico color blanco. “Por eso se llaman calçots, de calzar. Estás calzando los calçots”, explica Torrents.
La cosecha: momento de la calçotada
Según el viverista, la calçotada llegará entre diciembre y enero, cuando estos calçots plantados al comienzo de la campaña estén listos para convertirse en uno de los grandes protagonistas del invierno.
Este cultivo, típico de Cataluña, se ha popularizado en muchas regiones, y su siembra es sencilla si se siguen estos consejos. Anímate a plantarlos en tu huerto y disfruta de una tradición deliciosa.










