Un estudio de la Universidad de Sídney ofrece un mensaje alentador para quienes pasan largas horas sentados: aumentar los pasos diarios se asocia con menores riesgos de muerte y enfermedades cardiovasculares, independientemente del tiempo que se permanezca sedentario. La investigación, publicada en el British Journal of Sports Medicine, analizó datos de más de 72,000 adultos del Biobanco del Reino Unido, quienes usaron acelerómetros para medir tanto sus pasos como su tiempo sedentario.
Beneficios a partir de 4,000 pasos diarios
Durante un seguimiento promedio de casi siete años, los participantes que caminaban más mostraron menores riesgos. La reducción más significativa se observó alrededor de 9,000 a 10,000 pasos al día, con una disminución del 39% en el riesgo de mortalidad y del 21% en el riesgo de enfermedad cardiovascular. Sin embargo, el hallazgo más útil es que los beneficios no aparecen repentinamente al alcanzar los 10,000 pasos. Aproximadamente la mitad de la reducción total del riesgo ya se lograba con unos 4,000 a 4,500 pasos diarios.
Implicaciones para personas con diabetes
Para quienes viven con diabetes tipo 1 o tipo 2, este mensaje es especialmente relevante. La actividad física regular, como caminar, ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre, mejora la sensibilidad a la insulina y reduce el riesgo de complicaciones cardiovasculares, que son más comunes en esta población. Incluso si el trabajo o las circunstancias dificultan evitar estar sentado, aumentar los pasos diarios puede marcar una diferencia notable.
No es un pase libre para el sedentarismo
Los autores del estudio advierten que no se debe interpretar como un permiso para permanecer sentado todo el día. El sedentarismo prolongado sigue siendo perjudicial. No obstante, el estudio sugiere que si es difícil evitar estar sentado debido al trabajo u otras obligaciones, incrementar el movimiento diario puede compensar en parte esos efectos negativos.
Recomendaciones prácticas
- Incorpora caminatas cortas durante el día, como subir escaleras o estacionar más lejos.
- Usa un podómetro o aplicación para monitorear tus pasos y establecer metas realistas.
- Combina el aumento de pasos con otros hábitos saludables, como una alimentación balanceada y el control de la glucosa.
Este estudio observacional no puede probar que los pasos adicionales causen directamente la reducción del riesgo, pero el mensaje es plausible y útil: caminar más es una de las intervenciones de salud más simples que la mayoría de las personas puede realizar, y vale la pena hacerlo incluso si el resto del día se pasa frente a un escritorio.
