Un niño en el norte rural del estado de Nueva York falleció después de contraer sarampión, lo que representa la primera muerte por esta enfermedad en el estado en 30 años, informaron las autoridades estatales este lunes. El menor murió en el condado de Lewis, a unos 150 kilómetros al norte de Siracusa, según declaró la gobernadora Kathy Hochul.
Este deceso, el primero en tres décadas en Nueva York, pone de relieve la creciente preocupación por la caída en las tasas de vacunación en Estados Unidos y en otras regiones, un factor que también incide en la salud pública de México y América Latina, donde la cobertura infantil es crucial para prevenir brotes de enfermedades prevenibles.
Contexto de la enfermedad y su prevención
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede causar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunitarios debilitados. Los síntomas incluyen fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos rojos y sarpullido en todo el cuerpo. La vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola) es la principal herramienta de prevención y se aplica en dos dosis durante la infancia.
En México, la vacuna contra el sarampión forma parte del esquema básico de vacunación y se administra a los 12 meses y a los 6 años de edad. La Secretaría de Salud mantiene campañas permanentes para mantener altas coberturas y evitar la reintroducción del virus, especialmente ante la movilidad internacional.
Reacciones oficiales y medidas adoptadas
La gobernadora Hochul, demócrata, calificó la muerte del niño como “un recordatorio devastador de lo que está en juego cuando Washington erosiona deliberadamente décadas de progreso en la protección de los estadounidenses contra enfermedades prevenibles”. Sus declaraciones surgen en un contexto de debates sobre políticas de vacunación a nivel federal.
Hochul declaró una emergencia por desastre a principios de octubre debido a los casos de sarampión en estados vecinos y en zonas rurales de Nueva York. La orden ejecutiva amplió el grupo de personas autorizadas para administrar vacunas contra el sarampión, incluyendo paramédicos, parteras y otros profesionales, y permitió que las enfermeras, junto con los médicos, pudieran ordenar pruebas de detección.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han confirmado tres muertes asociadas al sarampión en Estados Unidos este año, pero los departamentos de salud estatales han reportado cifras más altas. Las autoridades de Pensilvania han informado cinco muertes este año y están investigando una posible sexta.
Importancia de la vacunación y llamado a la acción
Estados Unidos había logrado detener la transmisión doméstica del sarampión en el año 2000 gracias a altas tasas de vacunación, pero en años recientes estas han caído por debajo del 95% de cobertura necesario para prevenir brotes de esta enfermedad viral. Esta situación es un llamado de atención para México y la región, donde es fundamental mantener la vigilancia epidemiológica y promover la vacunación oportuna.
Para las personas con diabetes, el sarampión puede representar un riesgo adicional, ya que las infecciones virales pueden desestabilizar el control glucémico y aumentar la probabilidad de complicaciones. Por ello, se recomienda a los pacientes con diabetes verificar su estado de vacunación y consultar con su médico sobre las vacunas necesarias, incluyendo la triple viral si no la han recibido o si tienen dudas sobre su inmunidad.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de la vacunación infantil como medida de salud pública colectiva. En México, el esquema de vacunación es gratuito en centros de salud y hospitales públicos, y se puede consultar la Cartilla Nacional de Salud para conocer las dosis aplicadas.
Recomendaciones para la población
- Verificar el esquema de vacunación de niños y adultos, especialmente la vacuna contra el sarampión.
- Acudir a su centro de salud más cercano si faltan dosis o si no se cuenta con registro.
- Mantenerse informado a través de fuentes oficiales como la Secretaría de Salud y la Organización Panamericana de la Salud.
- En caso de síntomas compatibles con sarampión (fiebre, sarpullido, tos), buscar atención médica inmediata y evitar la automedicación.
La muerte de este niño en Nueva York es un trágico recordatorio de que las enfermedades prevenibles por vacunación siguen siendo una amenaza real cuando las coberturas disminuyen. La protección de la comunidad depende del compromiso de todos con la vacunación oportuna.

