Un nuevo estudio publicado en JAMA Network Open ha investigado cómo cambiaron las prescripciones de medicamentos que protegen el corazón y los riñones después de que las guías estadounidenses de diabetes hicieran mayor énfasis en estos tratamientos. Los investigadores examinaron los registros de prescripción de 177,284 adultos mayores con diabetes tipo 2 atendidos por 1,061 endocrinólogos en Estados Unidos. El análisis se centró en los cambios posteriores a la actualización de las guías de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) en 2019. También exploraron si los patrones de prescripción diferían según las puntuaciones posteriores de los médicos en una evaluación de conocimientos profesionales.
Los hallazgos, relevantes para el público de México y Latinoamérica, indican que las prescripciones se volvieron más consistentes con las guías con el tiempo, pero aún existen brechas en la adopción de estos medicamentos que pueden proteger órganos vitales en pacientes con diabetes tipo 2. La investigación pone de relieve la importancia de traducir la evidencia científica en la práctica clínica diaria.
¿Qué encontró el estudio sobre las prescripciones?
Las guías actualizadas hicieron mayor énfasis en el uso de inhibidores selectivos del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2) y agonistas del receptor de GLP-1 en personas con ciertas condiciones cardiovasculares o renales. Los investigadores encontraron que las prescripciones se volvieron más consistentes con las recomendaciones con el tiempo. Entre 2018 y 2022, el aumento en las tasas ajustadas de surtido de recetas de inhibidores de SGLT2 fue 11.4 puntos porcentuales mayor entre los pacientes objetivo de las guías que entre aquellos fuera de los grupos objetivo. Para los agonistas del receptor de GLP-1, la diferencia correspondiente fue de aproximadamente 2.4 puntos porcentuales.
Estos resultados indican que la prescripción cambió después de la actualización de las guías, particularmente para los inhibidores de SGLT2. Sin embargo, no prueban que la revisión de las guías por sí sola causara los cambios. Otros factores, como nuevas evidencias, disponibilidad de medicamentos y acuerdos de reembolso, también estaban cambiando durante el período.
El papel de la evaluación de conocimientos médicos
Los investigadores compararon las tendencias de prescripción con las puntuaciones de los médicos en una evaluación posterior de conocimientos profesionales. Los médicos con puntuaciones más altas tendían a mostrar mayores aumentos en la prescripción de inhibidores de SGLT2 concordante con las guías. Sin embargo, el estudio no encontró la misma relación estadísticamente significativa para los medicamentos GLP-1.
Existe también una limitación importante en cuanto al momento de la evaluación: las puntuaciones de la evaluación profesional se midieron después del período de prescripción. Esto significa que los resultados no pueden establecer que obtener una puntuación más alta llevara a una mejor prescripción. La asociación podría reflejar diferencias más amplias en la práctica clínica, educación o compromiso profesional.
Implicaciones para el tratamiento de la diabetes tipo 2
El tratamiento de la diabetes involucra cada vez más que solo bajar la hemoglobina glucosilada (HbA1c). Ciertos medicamentos han demostrado beneficios para personas con enfermedad cardiovascular establecida, insuficiencia cardíaca o enfermedad renal crónica. Para los pacientes apropiados, estos efectos adicionales pueden influir en la selección del tratamiento. Pero el medicamento más adecuado aún depende de las circunstancias individuales de salud, contraindicaciones, preferencias de tratamiento y acceso.
Más prescripciones no son automáticamente mejores si los medicamentos se administran a personas que probablemente no se beneficien. El estudio utilizó datos de Medicare de Estados Unidos y guías de prescripción estadounidenses. Sus hallazgos no pueden considerarse como evidencia de que existan brechas similares en otros sistemas de salud, como el NHS del Reino Unido, donde las decisiones clínicas se basan en recomendaciones del NICE, indicaciones autorizadas y evaluación individual.
Sin embargo, la investigación plantea una pregunta importante para los servicios de diabetes: ¿qué tan efectivamente se traduce la nueva evidencia en la práctica clínica cotidiana? Para las personas con diabetes tipo 2, refuerza el valor de discutir la salud cardiovascular y renal junto con el control de la glucosa durante las revisiones de medicamentos. El estudio destaca los desafíos de implementar tratamientos basados en evidencia, en lugar de probar que algún clínico o sistema de salud en particular esté fallando.
Medicamentos mencionados y su relevancia en México
Entre los medicamentos que han demostrado beneficios cardiovasculares y renales se encuentran los inhibidores de SGLT2, como la dapagliflozina (Forxiga) y la empagliflozina (Jardiance), y los agonistas del receptor de GLP-1, como la liraglutida (Victoza) y la semaglutida (Ozempic). Estos fármacos están disponibles en México y son parte del arsenal terapéutico para la diabetes tipo 2, aunque su prescripción debe individualizarse según las condiciones de cada paciente.
Es fundamental que los pacientes con diabetes tipo 2 conversen con su médico sobre los riesgos cardiovasculares y renales, y pregunten si estos medicamentos podrían ser adecuados en su caso. La evidencia sugiere que, para muchas personas con enfermedad cardiovascular o renal, estos tratamientos ofrecen beneficios adicionales más allá del control glucémico.
Conclusión
El estudio subraya la necesidad de cerrar la brecha entre las guías clínicas y la práctica real, asegurando que los pacientes con diabetes tipo 2 reciban terapias óptimas para proteger su corazón y riñones. En México, como en otros países, es crucial que los profesionales de la salud se mantengan actualizados y que los pacientes participen activamente en las decisiones sobre su tratamiento.

