Los betabloqueadores han ganado popularidad en los últimos años, pero ¿realmente son una solución para la ansiedad? En este artículo, te explicamos qué pueden y no pueden hacer estos medicamentos, especialmente si vives con diabetes tipo 1 o tipo 2.
¿Qué son los betabloqueadores?
Los betabloqueadores son medicamentos que se usan principalmente para tratar problemas cardíacos como arritmias, hipertensión arterial y angina de pecho. Funcionan bloqueando los receptores beta del cuerpo, que son estimulados por la adrenalina, explica el Dr. Sanjiv Patel, cardiólogo del MemorialCare Heart & Vascular Institute.
Además de sus usos cardíacos, los betabloqueadores también se recetan para glaucoma, hipertiroidismo, temblores, migrañas y, sí, ansiedad. Pero, ¿cómo ayudan exactamente con la ansiedad?
Betabloqueadores y ansiedad: ¿cómo funcionan?
Cuando sientes miedo, pánico o ansiedad, tu cuerpo libera adrenalina. Los betabloqueadores inhiben los receptores de adrenalina, lo que interrumpe la respuesta física del cuerpo: corazón acelerado, nerviosismo y sudoración. Sin embargo, no tratan la ansiedad mental o emocional, solo enmascaran los síntomas físicos, señala la Dra. Gail Saltz, psicoanalista del NewYork-Presbyterian/Weill Cornell Medical.
Existen dos tipos de betabloqueadores: selectivos (como atenolol) que actúan específicamente en el corazón, y no selectivos (como propranolol) que tienen usos más amplios, incluyendo la ansiedad. De hecho, el 90% de las personas que toman betabloqueadores para la ansiedad usan propranolol.
¿Son efectivos para todo tipo de ansiedad?
Los betabloqueadores son más útiles para la ansiedad de desempeño, como antes de hablar en público o una presentación importante. Actúan sobre el sistema nervioso simpático, responsable de la reacción de lucha o huida, reduciendo los síntomas físicos como temblores y taquicardia.
Sin embargo, no son efectivos para la ansiedad generalizada o social. “No es para cuando voy a fiestas y me pongo nervioso”, dice la Dra. Saltz. “Definitivamente no es para la persona que se siente preocupada y ansiosa la mayor parte del día”.
Un estudio de 2025 en el Journal of Affective Disorders concluyó que no hay evidencia sólida de que los betabloqueadores sean un tratamiento eficaz para la ansiedad. Para la ansiedad crónica, se recomienda terapia y otros medicamentos como ISRS o IRSN.
Precauciones importantes para personas con diabetes
Si tienes diabetes, debes tener especial cuidado con los betabloqueadores. Estos medicamentos pueden enmascarar los síntomas de la hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre), como taquicardia y temblores, lo que dificulta reconocer una emergencia. Además, pueden afectar el control de la glucosa y la presión arterial.
Las personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), diabetes, presión arterial baja o frecuencia cardíaca lenta no deben tomar betabloqueadores sin supervisión médica. Siempre consulta a tu médico antes de iniciar cualquier tratamiento.
Efectos secundarios y consideraciones
Los betabloqueadores pueden causar efectos secundarios como mareos, fatiga y dificultad para respirar. No deben tomarse a la ligera, ya que son medicamentos cardíacos. No se recomienda adquirirlos en línea sin receta médica.
