Si alguna vez te has depilado (en la cara o el cuerpo), es probable que hayas tenido un vello encarnado. Es uno de los problemas cutáneos más molestos del verano, y puede afectar más a ciertas zonas. Hasta el 95% de las mujeres que se depilan el vello púbico experimentan vellos encarnados, según investigaciones. Pero, ¿qué son exactamente y por qué ocurren? Estos pequeños bultos aparecen cuando un vello crece hacia adentro de la piel en lugar de salir, explica la esteticista Gina Petak, gerente senior de aprendizaje y desarrollo en European Wax Center. Esto se manifiesta como un bulto pequeño que puede ser rojo, rosado o del color de la piel.
Si bien algunos métodos de depilación pueden hacerte más propensa (como el afeitado, la cera y la pinza), cualquier forma de eliminar el vello puede ponerte en riesgo. Los vellos encarnados son molestos y a veces dolorosos, pero no son inevitables. Con algunos consejos simples y cambios en tu técnica de depilación, puedes prevenirlos y lograr una piel suave.
¿Por qué ocurren los vellos encarnados?
Hay múltiples factores, algunos controlables y otros no. Para empezar, el vello rizado tiene más probabilidades de encarnarse. “Tiene un folículo curvo y un tallo elíptico, por lo que naturalmente tiende a curvarse hacia la piel en lugar de crecer recto”, explica la Dra. Divya Shokeen, dermatóloga certificada en California y fundadora del OSVI Dermatology & Surgical Institute. Son más comunes en personas con vello rizado en general, y en áreas donde el vello es naturalmente más rizado y grueso, como la línea del bikini, las axilas y la barba y el cuello en los hombres.
La forma en que te depilas también influye, siendo el afeitado particularmente problemático. “Crea una punta afilada que puede perforar la piel fácilmente”, señala la Dra. Shokeen. Las cremas depilatorias disuelven el vello y dejan una punta más cónica, aunque aún pueden ocurrir encarnados. La cera y el azúcar eliminan el vello de raíz, pero otros factores pueden contribuir. La fricción, especialmente de la ropa ajustada, es otro culpable, y la acumulación de células muertas y productos que obstruyen los poros también pueden ser responsables.
Cómo prevenir los vellos encarnados
1. Afeitado adecuado
Si te afeitas, hazlo en la ducha o inmediatamente después; el vapor suaviza el vello, haciendo que el borde cortado sea menos afilado. Estirar la piel puede dar un afeitado más apurado, pero aumenta la probabilidad de vellos encarnados. “Cuanto más cerca esté el afeitado del nivel de la piel circundante, mayor el riesgo de que el vello crezca hacia adentro”, dice la Dra. Shokeen. Las navajas de múltiples hojas también hacen lo mismo. Opta por una navaja de una sola hoja o de seguridad.
2. Ropa holgada
Evita la ropa ajustada, especialmente después de depilarte. La fricción puede hacer que el vello recién cortado se curve o se empuje lateralmente, causando que entre a la piel.
3. Exfoliación regular
La exfoliación es clave para prevenir vellos encarnados. La Dra. Shokeen recomienda productos con ácidos exfoliantes como salicílico, glicólico o láctico. El ácido salicílico es especialmente bueno porque penetra en el folículo y elimina células muertas o grasa que puedan bloquearlo. Úsalo varias veces por semana, pero nunca el mismo día de la depilación. Evita los exfoliantes físicos (scrubs), ya que pueden alterar la barrera cutánea y causar inflamación.
4. Depilación láser
Si todo lo demás falla, considera la depilación láser. “Es la única solución a largo plazo, ya que reduce la densidad y el grosor del vello de forma permanente”, dice la Dra. Shokeen. Vale la pena si sufres de vellos encarnados crónicos.
Cómo tratar los vellos encarnados
Si a pesar de la prevención aparece un vello encarnado, aplica una compresa tibia en el área durante 10 a 15 minutos los primeros días; esto suavizará la piel y ayudará a que el vello suba. También puedes aplicar una crema de hidrocortisona al 1% para reducir la inflamación. Cuando veas el vello, puedes extraerlo con pinzas limpias y esterilizadas. Ten cuidado de no romperlo; si no sale después de uno o dos intentos, detente. “Escarbar puede causar cicatrices, hiperpigmentación e incluso infección”, advierte Petak. En su lugar, sigue con las compresas tibias y exfolia suavemente. Una vez extraído, limpia el área y aplica un spray de ácido hipocloroso o la misma crema de hidrocortisona para reducir la inflamación y el riesgo de infección, minimizando la posibilidad de manchas oscuras.
Finalmente, consulta a un dermatólogo si el área se hincha, calienta o duele significativamente, ya que puede ser señal de una infección bacteriana.
