Un amplio estudio realizado por investigadores del Instituto Karolinska de Suecia ha revelado que la diabetes gestacional está aumentando de manera más acelerada entre mujeres de grupos desfavorecidos. El análisis, que abarcó 938,798 embarazos únicos registrados en Suecia entre 2015 y 2023, encontró que la prevalencia de esta condición pasó del 1.5% al 6.6% en ese periodo. El hallazgo, publicado hoy, pone de relieve una creciente desigualdad social en la salud materna, un tema de relevancia para México y América Latina, donde las disparidades en el acceso a la atención médica son notorias.
Un aumento desigual
Los investigadores vincularon los registros de embarazo con información nacional sobre ingresos, educación y país o región de nacimiento. Así, identificaron que el incremento fue más pronunciado entre mujeres nacidas fuera de Suecia, aquellas con menor nivel educativo y las que vivían con ingresos más bajos. Este patrón sugiere que los factores sociales juegan un papel crucial en el desarrollo de la diabetes gestacional, una condición que puede tener consecuencias graves para la madre y el bebé si no se detecta y trata a tiempo.
¿Qué es la diabetes gestacional?
La diabetes gestacional se desarrolla cuando el cuerpo no puede producir suficiente insulina para superar la mayor resistencia a la insulina que caracteriza al embarazo. Esta condición puede aumentar el riesgo de complicaciones obstétricas, posparto y neonatales. El estudio sueco encontró que la diabetes gestacional se asoció con complicaciones en el embarazo, el parto y el periodo posnatal, aunque la fuerza de estas asociaciones varió entre los diferentes grupos sociales.
Diferencias en el riesgo relativo y absoluto
Un aspecto clave del estudio es la distinción entre riesgo relativo y absoluto. Por ejemplo, entre las mujeres nacidas en Suecia, la diabetes gestacional se asoció con un 71% más de probabilidades de complicaciones obstétricas en comparación con las mujeres suecas sin diabetes gestacional. Sin embargo, este aumento relativo fue menor entre las mujeres nacidas en África y la región del Mediterráneo Oriental. Esto no significa que estos grupos tuvieran embarazos más saludables; de hecho, algunos grupos, como las mujeres nacidas en África y el Sudeste Asiático, presentaron tasas generales (absolutas) de complicaciones más altas. Esta distinción es fundamental al discutir las desigualdades en salud, ya que un riesgo relativo menor no implica un riesgo absoluto bajo.
Posibles explicaciones
Los investigadores señalan varias explicaciones posibles para estas diferencias. El acceso a la atención médica, el idioma, los ingresos, el entorno alimentario, la vivienda, las condiciones laborales y las diferencias en la salud subyacente pueden influir en los resultados del embarazo. Además, las prácticas de diagnóstico pueden variar entre poblaciones y regiones. Dado que se trata de un estudio de registro, no es posible determinar cuál de estos factores causó las diferencias observadas. Los investigadores tampoco contaron con datos detallados sobre factores como el sueño, la actividad física y el apoyo social.
Relevancia para México y Latinoamérica
Aunque los datos provienen de Suecia, los hallazgos son altamente relevantes para los servicios de maternidad en el Reino Unido y, por extensión, para países como México, donde las desigualdades sociales también afectan la salud materna. En México, la diabetes gestacional es un problema creciente. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), la prevalencia de diabetes gestacional en el país ha aumentado en los últimos años, y se estima que afecta a entre el 5% y el 10% de los embarazos. Las mujeres indígenas, las que viven en zonas rurales y las de bajos recursos enfrentan mayores barreras para acceder a un diagnóstico oportuno y a un tratamiento adecuado.
La diabetes gestacional no solo aumenta el riesgo de complicaciones durante el embarazo, sino que también eleva la probabilidad de que tanto la madre como el hijo desarrollen diabetes tipo 2 en el futuro. Por ello, es crucial implementar estrategias de prevención, detección temprana y manejo adecuado, especialmente en los grupos más vulnerables.
Recomendaciones para la prevención y el control
Para las mujeres embarazadas, especialmente aquellas con factores de riesgo como antecedentes familiares de diabetes, obesidad o edad avanzada, es fundamental realizar un tamizaje temprano. En México, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda una prueba de tolerancia a la glucosa entre las semanas 24 y 28 de gestación. Sin embargo, muchas mujeres no reciben este servicio a tiempo.
El control de la diabetes gestacional incluye cambios en la alimentación, actividad física regular y, en algunos casos, medicamentos como la metformina o la insulina. Es importante que las pacientes sigan las indicaciones de su médico y asistan a todas sus citas prenatales.
Conclusión
El estudio del Instituto Karolinska subraya la necesidad de abordar las desigualdades sociales en la salud materna. Si bien el aumento de la diabetes gestacional puede reflejar mejores prácticas de detección, también evidencia que los grupos más desfavorecidos enfrentan un mayor riesgo. En México, es urgente fortalecer los programas de atención prenatal y garantizar el acceso equitativo a servicios de calidad para todas las mujeres, independientemente de su origen o nivel socioeconómico.
