Los agonistas GLP-1 fueron desarrollados originalmente para tratar la diabetes tipo 2, y posteriormente transformaron el tratamiento de la pérdida de peso. Ahora, una nueva pregunta surge: ¿podrían estos mismos fármacos ayudar a reducir conductas adictivas?
Estudios en humanos sugieren que los agonistas GLP-1 pueden reducir el consumo de alcohol. Investigaciones en animales indican que también podrían disminuir el uso de cocaína, anfetaminas, opioides y nicotina. Esto ha llevado a los investigadores a replantearse cómo el cerebro conecta el deseo, la recompensa y el comportamiento.
El sistema de recompensa clásico
El lugar obvio para buscar sería el clásico sistema de recompensa de dopamina, que incluye áreas como el área tegmental ventral y el núcleo accumbens. Estas regiones están fuertemente implicadas en el placer, la motivación y el refuerzo. Sin embargo, no parecen tener muchos receptores GLP-1, lo que las hace poco probables como explicación completa.
El septo lateral: un nuevo protagonista
La atención ahora se dirige a una región cerebral llamada septo lateral. Esta área se ha relacionado históricamente con las emociones, pero investigaciones más recientes le otorgan un papel mucho más interesante. Recibe información del hipocampo, la región del cerebro involucrada en la memoria, el contexto y el lugar. El hipocampo ayuda a responder “¿dónde estoy?” y “¿cuándo está sucediendo esto?”. El septo lateral parece agregar otra capa: “¿qué es gratificante aquí?”.
Esto es relevante para el deseo o craving. Una persona no solo desea alcohol, comida o nicotina en abstracto. El deseo a menudo está ligado a un lugar, un recuerdo, una rutina o una imagen mental. El septo lateral podría ser una de las regiones que vincula esos elementos. Además, es rico en receptores GLP-1, lo que lo convierte en un candidato sólido para explicar por qué los fármacos GLP-1 pueden reducir el consumo.
Estudios recientes en animales muestran que la activación de los receptores GLP-1 en el septo lateral puede reducir la ingesta de alimentos y alcohol. Esto es neurociencia temprana, no un plan de tratamiento listo para usar, pero representa un cambio importante. El efecto de los fármacos GLP-1 podría no ser solo sobre la sensación de saciedad, sino también sobre silenciar el tirón mental de la recompensa en sí misma.
Implicaciones para la diabetes y más allá
Esto podría tener implicaciones importantes para la obesidad, la dependencia del alcohol y otros trastornos por uso de sustancias. En México, medicamentos como Ozempic (semaglutida) y Januvia (sitagliptina) son comunes en el tratamiento de la diabetes tipo 2. Si estos hallazgos se confirman en humanos, podrían abrir nuevas vías para el manejo de adicciones en pacientes con diabetes.
La parte difícil ahora es demostrar qué aplica en humanos, quiénes se benefician y cómo usar estos fármacos de manera segura fuera de sus indicaciones actuales. Es crucial que los pacientes con diabetes consulten a su médico antes de cualquier cambio en su tratamiento.
