Un estudio reciente en ratones reveló que los medicamentos orales relacionados con la semaglutida, como Ozempic, reducen la alimentación impulsada por el placer al silenciar un circuito profundo de recompensa en el cerebro. Este hallazgo podría abrir nuevas vías para entender los antojos de comida y potencialmente tratar el trastorno por uso de sustancias.
¿Cómo funcionan los GLP-1 orales?
Los agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida (comercializada como Ozempic y Rybelsus en México), imitan la acción de la hormona incretina GLP-1, que regula el apetito y la glucosa. En el estudio, los investigadores administraron un GLP-1 oral a ratones y observaron que se reducía la actividad en el área tegmental ventral, una región cerebral clave en el sistema de recompensa. Esto disminuyó el deseo de consumir alimentos altos en grasa y azúcar.
Implicaciones para la diabetes y más allá
Para las personas con diabetes tipo 2, controlar los antojos es un desafío constante. Estos medicamentos no solo ayudan a regular la glucosa, sino que también podrían reducir la ingesta calórica al actuar directamente sobre el cerebro. Además, los científicos sugieren que este mecanismo podría explorarse para tratar adicciones, como el alcoholismo o el tabaquismo.
¿Qué significa esto para los pacientes en México?
En México, la semaglutida oral (Rybelsus) ya está disponible con receta médica. Si bien el estudio es preliminar, refuerza la importancia de estos fármacos en el manejo integral de la diabetes. Siempre consulta a tu endocrinólogo antes de iniciar cualquier tratamiento.
