Con la llegada del otoño, el jardín entra en una etapa de transición. Las temperaturas comienzan a descender y las necesidades de riego disminuyen, pero esto no significa que debamos olvidarnos de cómo responderán las plantas cuando regrese el calor. De hecho, es el momento ideal para trabajar en uno de los aspectos que Monty Don, reconocido experto en jardinería y presentador del programa Gardeners’ World de la BBC, considera fundamentales para afrontar el calor: la calidad del suelo.
Según explicó en el podcast de BBC Gardeners’ World, regar es solo una parte de la ecuación. Un suelo sano y rico en materia orgánica puede almacenar mejor la humedad, permitiendo que las raíces dispongan de agua durante más tiempo cuando llegan los periodos secos. La materia orgánica mejora la estructura del suelo y favorece su capacidad para conservar agua. De esta forma, en lugar de depender únicamente de aumentar el riego cuando suben las temperaturas, el jardín llega al verano con un suelo mejor preparado para gestionar la humedad.
La importancia de un suelo saludable
El otoño es una época especialmente interesante para realizar este tipo de labores. Incorporar compost u otra materia orgánica permite ir mejorando las características del terreno durante los meses en los que las temperaturas son más suaves y la evaporación es menor. La idea que plantea Don es conseguir que las plantas no dependan permanentemente de aportes externos de agua. Un terreno con una buena estructura permite que la humedad penetre y permanezca disponible durante más tiempo, algo que cobra especial importancia durante episodios de sequía, cada vez más frecuentes en nuestra latitud.
Consejos para el riego durante el calor
Cuando vuelva el calor, el momento elegido para regar también será importante. Para las plantas cultivadas en macetas, Don recomienda hacerlo a primera hora de la mañana, cuando las temperaturas son más bajas y la pérdida de agua por evaporación es menor. Si no es posible, aconseja esperar hasta última hora de la tarde. También recomienda evitar los riegos demasiado superficiales y constantes. Un riego profundo permite que el agua alcance las capas inferiores del suelo y favorece que las raíces se desarrollen a mayor profundidad, haciendo que las plantas sean menos vulnerables cuando escasea el agua.
Mejora continua del suelo
Para mantener el suelo en buenas condiciones, conviene incorporar periódicamente materia orgánica, como compost bien descompuesto. Este aporte ayuda a mejorar su estructura y favorece tanto la retención de agua como el drenaje, evitando que la tierra se compacte en exceso. El otoño es precisamente una buena época para hacerlo, ya que permite preparar el terreno antes de la siguiente temporada de crecimiento.
Otra medida útil es mantener el suelo cubierto con una capa de acolchado o mulch, utilizando materiales como hojas secas, restos de poda triturados o corteza. Esta cobertura protege la superficie, reduce la pérdida de humedad por evaporación y dificulta la aparición de malas hierbas. A medida que los materiales orgánicos se descomponen, también contribuyen a enriquecer progresivamente la tierra.
Beneficios para la salud y el bienestar
Mantener un jardín saludable no solo embellece nuestro entorno, sino que también tiene beneficios para la salud. La jardinería es una actividad física moderada que ayuda a mantenerse activo, reduce el estrés y mejora el estado de ánimo. Además, un jardín bien cuidado puede ser una fuente de alimentos frescos, como hierbas aromáticas o vegetales, que contribuyen a una alimentación más saludable.
Para las personas con diabetes, la jardinería puede ser una forma agradable de hacer ejercicio y relajarse. Sin embargo, es importante tomar precauciones: mantenerse hidratado, proteger la piel del sol y revisar los niveles de glucosa antes y después de la actividad. Un jardín bien preparado no solo resiste mejor el calor, sino que también nos brinda un espacio de bienestar.
Preparación para el próximo verano
Aunque el verano acaba de quedar atrás, parte de la preparación para el siguiente comienza precisamente ahora. Aprovechar el otoño para mejorar el suelo puede ayudar a que el jardín conserve mejor el agua y llegue más preparado a los próximos meses de calor. Siguiendo los consejos de Monty Don, podemos asegurarnos de que nuestras plantas estén más sanas y resistentes, y de que nuestro jardín sea un refugio agradable durante todo el año.
En resumen, no subestimes el poder de una buena preparación del suelo en otoño. Con unos pocos pasos sencillos, podrás disfrutar de un jardín más exuberante y resistente a la sequía, al tiempo que cuidas tu salud y bienestar.
