Las primas de los seguros médicos de empleo en Estados Unidos experimentaron un aumento del 9% en 2026, según la encuesta anual de beneficios de salud del empleador de KFF. Este incremento, que eleva el costo promedio de un plan familiar a 7,471 dólares anuales para los trabajadores, refleja el encarecimiento general de la atención médica y podría tener repercusiones significativas en el acceso a tratamientos para enfermedades crónicas como la diabetes.
Aumento de primas y retroceso en la cobertura
La encuesta de KFF, considerada un estándar en la materia, revela que los empleados de pequeñas empresas enfrentaron incrementos aún mayores. Aunque hasta ahora los empleadores han absorbido la mayor parte del aumento, muchos están llegando a un “punto de quiebre”, lo que ha llevado a que cada vez más pequeñas empresas dejen de ofrecer cobertura a sus trabajadores. Los expertos advierten que las primas podrían seguir subiendo el próximo año.
En paralelo, la tasa de adultos en edad laboral sin seguro médico aumentó en 2026. La Encuesta Bienal de Seguros de Salud de Commonwealth Fund encontró que la proporción de no asegurados pasó de 8.9% en 2024 a 11.2% en 2026. Este incremento se atribuye a la expiración de los créditos fiscales para las primas del mercado de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) y a la reducción de las protecciones de la era pandémica que mantenían a las personas inscritas en Medicaid.
El panorama podría empeorar: para 2027 se prevén recortes importantes en Medicaid y restricciones en el mercado de la ACA, lo que dificultará aún más el acceso a la cobertura.
Impacto en la diabetes: un problema de acceso
Para las personas con diabetes tipo 1 o tipo 2, el seguro médico es fundamental para costear medicamentos, dispositivos y consultas. La falta de cobertura o el aumento de primas puede llevar a que los pacientes racionen insulina, omitan monitoreos de glucosa o abandonen tratamientos, lo que eleva el riesgo de complicaciones graves.
En México, aunque el sistema de salud es distinto, la tendencia estadounidense sirve como alerta sobre la importancia de garantizar el acceso continuo a terapias. Medicamentos como la metformina, ampliamente utilizada en el país, tienen costos accesibles, pero los tratamientos más recientes —como los agonistas del GLP-1 (Ozempic, Trulicity) o los inhibidores de SGLT2 (Jardiance, Farxiga)— pueden representar un gasto significativo si no se cuenta con cobertura.
La encuesta también reveló que la mitad de las personas sin seguro no buscaron atención médica necesaria por preocupaciones de costo. Esta situación es particularmente riesgosa para quienes viven con diabetes, ya que la atención regular es esencial para prevenir complicaciones como neuropatía, enfermedad renal o problemas cardiovasculares.
Telemedicina y nuevos usos de medicamentos GLP-1
En medio de este contexto, las empresas de telesalud están explorando el uso de los populares medicamentos GLP-1 para otras indicaciones, como el trastorno por consumo de alcohol. Aunque la FDA no ha aprobado un nuevo medicamento para este trastorno en dos décadas, compañías como Eli Lilly y Altimmune están probando estos fármacos para reducir los antojos de alcohol. Expertos esperan que puedan llenar una necesidad significativa, pero aún se desconoce su eficacia real.
Para los pacientes con diabetes, los GLP-1 ya son una herramienta valiosa para el control glucémico y la pérdida de peso. La posibilidad de nuevas indicaciones podría ampliar su uso, pero también genera interrogantes sobre el acceso y los costos.
Ejercicio y dieta mejoran la supervivencia en lista de espera de trasplante
Un estudio publicado en Clinical Gastroenterology and Hepatology encontró que un programa individualizado de ejercicio y dieta mejora las probabilidades de supervivencia de los pacientes en lista de espera para un trasplante de hígado. El programa, probado en 355 pacientes, logró que dos tercios mejoraran en una escala de fragilidad que mide fuerza de agarre, levantarse de una silla y equilibrio. Quienes asistieron al menos a tres visitas de seguimiento redujeron en aproximadamente 50% el riesgo de morir mientras esperaban el trasplante.
Aunque el estudio no se centra en diabetes, sus hallazgos refuerzan la importancia de la actividad física y la alimentación saludable en el manejo de enfermedades crónicas, incluyendo la diabetes, donde el ejercicio regular y una dieta balanceada son pilares del tratamiento.
Recomendaciones para pacientes en México
Ante un escenario global de encarecimiento de la atención médica, los pacientes con diabetes en México deben mantenerse informados sobre sus opciones de cobertura. Los sistemas de salud públicos como el IMSS, ISSSTE o el Insabi ofrecen tratamientos, pero la atención oportuna y la adherencia son cruciales. Además, existen programas de apoyo y asociaciones civiles que pueden orientar sobre el acceso a medicamentos.
La educación en diabetes y el autocuidado son herramientas poderosas para reducir complicaciones y costos. Mantener un estilo de vida activo, monitorear la glucosa regularmente y asistir a consultas periódicas puede marcar la diferencia, incluso en entornos donde el acceso a la atención es limitado.










