Un nuevo estudio sugiere que los mismos hábitos que protegen el corazón también pueden ayudar a reducir el riesgo de diabetes tipo 2 después de la menopausia. Investigadores analizaron datos de la Iniciativa de Salud de la Mujer, un estudio a largo plazo con mujeres posmenopáusicas de 50 años o más. Evaluaron qué tan cerca seguían las participantes las recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón conocidas como Life’s Essential 8.
¿Qué es Life’s Essential 8?
Life’s Essential 8 incluye ocho factores clave: una dieta saludable, actividad física regular, no fumar, sueño adecuado, peso corporal saludable, niveles óptimos de colesterol, glucosa en sangre y presión arterial. Las investigadoras asignaron a cada mujer una puntuación de 0 a 100, donde una puntuación más alta indica mejor salud cardiovascular.
Resultados del estudio
Durante un seguimiento promedio de 16 años, las mujeres fueron evaluadas para detectar el desarrollo de diabetes tipo 2. Entre las que se evaluaron con los ocho indicadores, el 20% desarrolló diabetes. Aquellas en la categoría más alta de Life’s Essential 8 tuvieron un riesgo 57% menor en comparación con las de la categoría más baja.
También se analizó una versión simplificada de cinco factores: dieta, ejercicio, tabaquismo, sueño e índice de masa corporal. En ese grupo más grande, las mujeres con las puntuaciones más altas presentaron un riesgo 40% menor de diabetes.
Factores más influyentes
El índice de masa corporal mostró la relación más fuerte con el riesgo de diabetes entre los factores de estilo de vida. La glucosa en sangre también fue uno de los marcadores individuales más potentes en la puntuación completa de ocho factores.
Implicaciones prácticas
Los hallazgos no implican que la prevención de la diabetes dependa únicamente de la fuerza de voluntad. El envejecimiento, las hormonas, la genética, la privación y el acceso a alimentos saludables juegan un papel importante. Sin embargo, demuestran que los factores modificables siguen siendo relevantes en etapas avanzadas de la vida.
La conclusión es práctica: mejorar la salud cardiovascular no solo previene infartos o accidentes cerebrovasculares. Para las mujeres posmenopáusicas, el mismo conjunto de hábitos también puede reducir el riesgo de diabetes tipo 2. En México, donde la diabetes es un problema de salud pública, adoptar estas prácticas puede marcar una gran diferencia.
Recomendaciones para mujeres mexicanas
Incluir en la dieta alimentos como nopales, chía y frijoles, ricos en fibra y nutrientes. Realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana, como caminar o nadar. Mantener un peso saludable y monitorear la glucosa regularmente, especialmente si se tienen antecedentes familiares de diabetes. Consultar al médico sobre el uso de medicamentos como metformina si es necesario.
