Un nuevo análisis del Biobanco del Reino Unido, publicado en la revista Diabetes, ha encontrado que las personas que consumen menos alimentos ultraprocesados y realizan más actividad física tienen un riesgo significativamente menor de desarrollar diabetes tipo 2, incluso si tienen una predisposición genética alta. El estudio, que siguió a casi 57,000 adultos durante un promedio de 7.8 años, refuerza la importancia de los hábitos de vida en la prevención de esta enfermedad, un mensaje clave para México y Latinoamérica, donde la diabetes tipo 2 afecta a millones de personas.
¿Qué encontró el estudio?
Los investigadores analizaron datos de 56,964 adultos sin diabetes al inicio del estudio. Durante el seguimiento, 926 participantes desarrollaron diabetes tipo 2. La dieta se evaluó mediante registros alimentarios de 24 horas repetidos, y la actividad física se midió objetivamente con acelerómetros de muñeca. Además, se calculó una puntuación de riesgo genético basada en cientos de variantes asociadas con la diabetes tipo 2.
Los resultados mostraron que por cada aumento de 10 puntos porcentuales en la proporción de ultraprocesados en la dieta, el riesgo relativo de desarrollar diabetes tipo 2 aumentaba aproximadamente un 7%. Por otro lado, las personas más activas físicamente tenían un riesgo menor. Entre los participantes con alta susceptibilidad genética, la combinación de menor ingesta de ultraprocesados y niveles recomendados de actividad moderada a vigorosa se asoció con aproximadamente la mitad del riesgo observado en el grupo con hábitos menos saludables.
Ultraprocesados: una categoría amplia y heterogénea
Es importante destacar que los alimentos ultraprocesados son una categoría enorme que incluye productos con perfiles nutricionales muy diferentes. Al separar la categoría en subgrupos, los investigadores encontraron que las bebidas ultraprocesadas fueron la única categoría individual que mantuvo una asociación significativa con la diabetes después del ajuste completo. Esto sugiere que el estudio no prueba que el procesamiento industrial en sí mismo sea el problema, sino que ciertos tipos de productos, como las bebidas azucaradas, pueden ser particularmente dañinos.
Expertos independientes del Reino Unido señalaron que las personas que consumen diferentes cantidades de ultraprocesados también difieren en otros aspectos, como educación, tabaquismo, consumo de alcohol y dieta general. Aunque los investigadores ajustaron por muchos de estos factores, los estudios observacionales no pueden eliminar todas las posibles fuentes de confusión. Por lo tanto, la frase correcta es “asociado con menor riesgo”, no “reduce su riesgo”.
La genética no lo es todo
Uno de los hallazgos más relevantes es que tener una mayor susceptibilidad genética a la diabetes no hace que los factores de estilo de vida sean irrelevantes. Esto concuerda con lo que sabemos sobre la resistencia a la insulina, la obesidad y la diabetes tipo 2: el riesgo se desarrolla a través de una interacción entre la biología y el entorno, no por uno solo de ellos.
La actividad física merece especial atención. A diferencia de la dieta, se midió con un dispositivo wearable, y los expertos comentaron que su asociación con un menor riesgo de diabetes fue más fuerte y consistente. Para alguien que busca reducir su riesgo de diabetes, la evidencia respalda una combinación conocida: llevar una dieta de buena calidad, limitar los alimentos ultraprocesados discrecionales y las bebidas azucaradas, y mantenerse físicamente activo.
Implicaciones para México y Latinoamérica
En México, la diabetes tipo 2 es una de las principales causas de mortalidad. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), más del 10% de la población adulta vive con diabetes. Los hallazgos de este estudio son particularmente relevantes porque sugieren que, incluso en personas con alto riesgo genético, adoptar hábitos saludables puede marcar una diferencia significativa.
La dieta mexicana tradicional incluye muchos alimentos ultraprocesados, como refrescos, botanas empaquetadas y panes industriales. Reducir su consumo y aumentar la actividad física diaria, como caminar al menos 30 minutos al día, podría tener un impacto considerable en la prevención de la diabetes tipo 2.
Recomendaciones prácticas
- Limita las bebidas azucaradas: son el subgrupo de ultraprocesados más asociado con el riesgo de diabetes. Opta por agua natural o bebidas sin azúcar.
- Aumenta la actividad física: al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana, como caminar, nadar o bailar.
- Elige alimentos mínimamente procesados: frutas, verduras, granos enteros, leguminosas y proteínas magras.
- Consulta a tu médico: si tienes antecedentes familiares de diabetes, habla con un profesional de la salud sobre tu riesgo y las medidas de prevención.
Conclusión
Este estudio refuerza que la prevención de la diabetes tipo 2 es posible incluso cuando la genética no está de nuestro lado. Adoptar una dieta con menos ultraprocesados y mantenernos activos son estrategias poderosas para reducir el riesgo. No se trata de una promesa matemática, sino de una asociación sólida que debe motivarnos a cuidar nuestra salud. En diabetips.info, te invitamos a seguir estas recomendaciones y a consultar a tu equipo de salud para un plan personalizado.
