Los resultados del estudio ZEUS, presentados en las sesiones científicas de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) y publicados simultáneamente en la revista New England Journal of Medicine, mostraron que el anticuerpo monoclonal ziltivekimab redujo los niveles de interleucina-6 (IL-6), un marcador de inflamación, pero no disminuyó la incidencia de infartos, accidentes cerebrovasculares ni muertes en pacientes con enfermedad cardiovascular grave, en comparación con el placebo.
A pesar de este revés, los cardiólogos reunidos en Chicago para el congreso de la AHA coincidieron en que la inflamación sigue siendo un objetivo terapéutico válido y que continuarán investigando en esta vía para reducir el riesgo cardiovascular, especialmente en personas con diabetes tipo 2, quienes presentan un riesgo elevado de eventos cardiovasculares.
¿Qué es el estudio ZEUS y por qué importa a los pacientes con diabetes?
El estudio ZEUS fue un ensayo clínico de fase 3 que evaluó el fármaco experimental ziltivekimab, desarrollado por Novo Nordisk, en pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica y niveles elevados de inflamación. El objetivo era determinar si la reducción de la IL-6, una citocina proinflamatoria, se traduciría en menos eventos cardiovasculares mayores.
Los resultados, dados a conocer inicialmente en julio y detallados ahora, mostraron que, si bien el fármaco logró reducir los biomarcadores de inflamación, no se observó una disminución significativa de infartos, derrames cerebrales o muertes en el grupo tratado frente al placebo. Ante estos resultados, Novo Nordisk detuvo otros dos ensayos del mismo fármaco, denominados HERMES y ATHENA, luego de que un comité de monitoreo de datos concluyera en septiembre que era poco probable que tuvieran éxito.
Para las personas con diabetes tipo 2, este tipo de estudios es relevante porque la inflamación crónica de bajo grado es un factor que contribuye al desarrollo de complicaciones cardiovasculares. La diabetes no solo implica un control de la glucosa, sino también un manejo integral de los factores de riesgo, incluida la inflamación.
La inflamación: un blanco terapéutico que sigue vigente
La inflamación descontrolada es considerada por muchos expertos como la raíz de diversas enfermedades cardiovasculares y metabólicas. De ahí que los cardiólogos no descarten esta vía y planeen continuar con investigaciones en antiinflamatorios, aunque con un enfoque más cuidadoso.
“No podemos abandonar la idea de que la inflamación es un factor clave en la enfermedad cardiovascular”, señaló uno de los investigadores durante la presentación. “Este estudio no alcanzó el objetivo primario, pero nos deja aprendizajes valiosos sobre el diseño de futuros ensayos y la selección de pacientes”, agregó.
En México, donde la diabetes tipo 2 afecta a más de 12 millones de personas, según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte. Por ello, cualquier avance en la prevención y el tratamiento de estas complicaciones es de suma importancia.
Implicaciones para el manejo de la diabetes en México
Aunque el ziltivekimab no demostró reducir eventos cardiovasculares, los especialistas insisten en que el control de la inflamación sigue siendo una estrategia complementaria en el manejo de la diabetes. Actualmente, existen tratamientos aprobados que han mostrado beneficios cardiovasculares en pacientes con diabetes tipo 2, como los inhibidores de SGLT2 (por ejemplo, dapagliflozina, empagliflozina) y los agonistas del receptor de GLP-1 (como semaglutida, liraglutida).
Además, la metformina, un medicamento de primera línea en el tratamiento de la diabetes tipo 2, también tiene efectos antiinflamatorios que podrían contribuir a la reducción del riesgo cardiovascular. Sin embargo, los expertos recalcan que el manejo de la diabetes debe ser personalizado y supervisado por un equipo de salud.
La doctora Ana López, endocrinóloga del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, comentó que “es fundamental que los pacientes con diabetes no solo se enfoquen en la glucosa, sino también en el control de la presión arterial, el colesterol y la inflamación. Los resultados de este estudio nos recuerdan que la investigación es compleja y que debemos ser cautelosos con las expectativas, pero también nos motivan a seguir buscando opciones”.
El camino a seguir en la investigación antiinflamatoria
Tras el fracaso del ziltivekimab, Novo Nordisk ha decidido detener los ensayos HERMES y ATHENA, que evaluaban el fármaco en otras poblaciones. Sin embargo, la compañía no abandona por completo la investigación en inflamación. Otras farmacéuticas como AstraZeneca y Eli Lilly también están explorando terapias antiinflamatorias para enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
Los cardiólogos reunidos en la AHA coincidieron en que el fracaso de un fármaco no invalida la hipótesis inflamatoria. “La inflamación es un proceso complejo y heterogéneo. Es posible que necesitemos identificar subgrupos de pacientes que se beneficien más de estas terapias o combinar diferentes mecanismos de acción”, explicó el doctor Robert Harrington, expresidente de la AHA.
Para los pacientes con diabetes, la recomendación sigue siendo mantener un estilo de vida saludable, adherencia al tratamiento y un seguimiento médico regular. La investigación continúa y es probable que en los próximos años surjan nuevas opciones terapéuticas que integren el control de la inflamación en el manejo de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.
Recomendaciones para pacientes con diabetes
- Mantén un control glucémico adecuado: Sigue las indicaciones de tu médico respecto a medicamentos como metformina, inhibidores de SGLT2 o agonistas de GLP-1.
- Controla otros factores de riesgo: Presión arterial, colesterol y peso son igual de importantes que la glucosa.
- Adopta una dieta antiinflamatoria: Rica en frutas, verduras, granos enteros y pescados ricos en omega-3.
- Realiza actividad física regular: Al menos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana.
- Evita el tabaquismo y limita el alcohol: Ambos aumentan la inflamación y el riesgo cardiovascular.
- Asiste a tus citas médicas: El monitoreo constante permite ajustar el tratamiento según sea necesario.
En resumen, aunque el estudio ZEUS no alcanzó los resultados esperados, la investigación sobre la inflamación como blanco terapéutico en enfermedades cardiovasculares y metabólicas sigue en marcha. Para las personas con diabetes, la clave está en un manejo integral que incluya no solo el control de la glucosa, sino también la reducción de la inflamación y otros factores de riesgo. La comunidad médica continúa trabajando para ofrecer mejores opciones terapéuticas en el futuro.

