Los resultados completos del estudio HORIZON, presentados en las sesiones científicas de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) y publicados simultáneamente en The New England Journal of Medicine, revelaron que el fármaco experimental pelacarsen, desarrollado por Novartis, logró reducir drásticamente los niveles de lipoproteína(a) —Lp(a)—, pero no disminuyó la incidencia de infartos, accidentes cerebrovasculares, revascularización coronaria urgente ni muertes en pacientes con alto riesgo cardiovascular. Este hallazgo, dado a conocer recientemente, plantea interrogantes sobre la estrategia terapéutica dirigida a esta partícula lipídica.
La Lp(a) es un factor de riesgo genético de enfermedad cardiovascular que afecta a aproximadamente 1 de cada 5 personas en el mundo. Durante años, la comunidad científica ha buscado desarrollar terapias que reduzcan sus niveles para prevenir eventos cardiovasculares graves. El fracaso de pelacarsen en demostrar beneficios clínicos, a pesar de una reducción sustancial de la Lp(a), representa un revés para esta área de investigación.
¿Qué es la lipoproteína(a) y por qué es importante?
La lipoproteína(a) es una partícula compuesta por lípidos y proteínas que circula en la sangre. Cuando sus niveles son elevados, se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica, como infartos y accidentes cerebrovasculares. A diferencia del colesterol LDL, los niveles de Lp(a) están determinados en gran medida por la genética y no se modifican fácilmente con cambios en el estilo de vida o con las estatinas convencionales.
Dado que la Lp(a) es un factor de riesgo independiente, la comunidad médica ha puesto grandes esperanzas en el desarrollo de fármacos que la reduzcan. Sin embargo, hasta ahora no existía evidencia de que disminuir la Lp(a) se traduzca en menos eventos cardiovasculares.
Detalles del estudio HORIZON
El estudio HORIZON es un ensayo de fase 3, aleatorizado y controlado con placebo, que incluyó a pacientes con enfermedad cardiovascular establecida y niveles elevados de Lp(a). Los participantes fueron asignados al azar para recibir pelacarsen o placebo, y se les dio seguimiento durante casi cinco años.
Los resultados principales mostraron que pelacarsen redujo los niveles de Lp(a) en aproximadamente un 80% a 90% en comparación con el placebo. Sin embargo, no se observaron diferencias significativas en el criterio de valoración principal compuesto por infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, revascularización coronaria urgente y muerte por cualquier causa.
Estos hallazgos sugieren que la reducción de Lp(a) por sí sola no es suficiente para mejorar los resultados clínicos en esta población, o que quizás se necesita un seguimiento más prolongado para observar un beneficio.
Reacciones y perspectivas
La presentación de estos resultados ha generado un intenso debate en la comunidad cardiológica. Algunos expertos señalan que el estudio tenía limitaciones, como el tamaño de la muestra o la duración del seguimiento, y que no se debe descartar por completo la hipótesis de que reducir la Lp(a) sea beneficioso.
Otros argumentan que el fracaso de pelacarsen es una señal de alerta para otras terapias en desarrollo que también tienen como objetivo la Lp(a), y que se necesita repensar la estrategia.
Novartis, por su parte, ha manifestado que continuará analizando los datos para comprender mejor los resultados y evaluar los próximos pasos.
Implicaciones para los pacientes con diabetes
Las personas con diabetes tipo 2 tienen un riesgo elevado de enfermedad cardiovascular, y con frecuencia presentan niveles altos de Lp(a) debido a factores genéticos. La noticia del fracaso de pelacarsen es relevante para este grupo, ya que muchas esperaban que este tipo de fármacos pudiera ofrecer una nueva vía para reducir su riesgo cardiovascular.
Sin embargo, es importante recordar que el control integral de los factores de riesgo sigue siendo fundamental: mantener niveles adecuados de glucosa, presión arterial y colesterol LDL, así como adoptar un estilo de vida saludable, son pilares en la prevención de complicaciones cardiovasculares en la diabetes.
Los pacientes deben consultar con su médico sobre las opciones terapéuticas disponibles, como estatinas, inhibidores de PCSK9 y otros medicamentos, para manejar su riesgo cardiovascular.
El futuro de las terapias dirigidas a la Lp(a)
A pesar de este revés, la investigación sobre la Lp(a) continúa. Varias compañías están desarrollando fármacos con mecanismos de acción similares, como oligonucleótidos antisentido y ARN de interferencia, que podrían tener efectos más potentes o duraderos.
Los expertos coinciden en que se necesitan más estudios para determinar si la reducción de la Lp(a) se traduce en beneficios clínicos y en qué subgrupos de pacientes podría ser más efectiva.
Mientras tanto, la comunidad médica enfatiza la importancia de seguir las guías de práctica clínica para el manejo del riesgo cardiovascular en pacientes con diabetes y otras condiciones.
Fuente: Presentación en las sesiones científicas de la Asociación Americana del Corazón (AHA) y publicación en The New England Journal of Medicine.

