Un amplio estudio realizado con datos del sistema de salud británico (NHS) encontró que los primeros tres meses después de iniciar ciertos medicamentos antipsicóticos podrían ser un periodo crítico para monitorear los niveles de glucosa en sangre y el peso corporal. El hallazgo es relevante para México y América Latina porque estos fármacos se prescriben con frecuencia en el tratamiento de trastornos mentales graves como la esquizofrenia y el trastorno bipolar, y porque las personas con estas condiciones enfrentan un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
El estudio: casi 97,000 pacientes bajo la lupa
Investigadores del University College London analizaron registros anónimos de atención primaria del NHS de casi 97,000 adultos de entre 18 y 59 años que vivían con enfermedad mental grave. Todos habían comenzado a tomar uno de cuatro antipsicóticos de segunda generación comúnmente recetados entre 2000 y 2023: olanzapina, quetiapina, risperidona y aripiprazol.
El equipo examinó las mediciones de peso y de hemoglobina glucosilada (HbA1c) registradas durante los dos años previos al tratamiento y los dos años posteriores. La HbA1c es un indicador clave del control de la glucosa en sangre a largo plazo y se usa rutinariamente en el seguimiento de la diabetes.
Cambios acelerados en los primeros 90 días
Los cambios más pronunciados ocurrieron durante los primeros 90 días después de iniciar la medicación. En ese periodo, la tasa de aumento de la HbA1c fue aproximadamente 14 veces mayor que antes del tratamiento, mientras que la tasa de ganancia de peso fue alrededor de nueve veces mayor. Los autores aclaran que estas cifras comparan las velocidades de cambio, no que los valores se hayan multiplicado por 14 o por nueve; los incrementos absolutos fueron mucho menores. Aun así, el patrón sugiere que la fase temprana del tratamiento es especialmente importante para detectar problemas metabólicos incipientes.
Glucosa y peso no siempre suben juntos
Uno de los hallazgos clave fue que el aumento de la glucosa y la ganancia de peso no siempre ocurren de la mano. Algunas personas experimentaron cambios en la glucosa sin un incremento proporcional del peso. Esto significa que confiar únicamente en el peso podría pasar por alto el desarrollo de hiperglucemia, una condición que puede preceder a la diabetes tipo 2.
Olanzapina y el subgrupo más vulnerable
De los medicamentos examinados, la olanzapina se asoció con los mayores aumentos tempranos tanto en peso como en HbA1c. Además, los participantes que ya tenían prediabetes resultaron particularmente vulnerables: en dos años, el 19% de ellos desarrolló diabetes tipo 2, en comparación con el 3% de quienes tenían una glucosa inicialmente normal. Las mujeres, por su parte, experimentaron aumentos tempranos más rápidos en ambas mediciones que los hombres.
Los investigadores subrayan que estos hallazgos describen asociaciones dentro de la población estudiada y no una estimación personalizada del riesgo para cada persona que toma estos medicamentos.
¿Por qué los antipsicóticos afectan el metabolismo?
Los antipsicóticos de segunda generación son tratamientos importantes para afecciones como la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Algunos pueden aumentar el apetito, afectar el equilibrio energético y alterar el metabolismo de la glucosa. En consecuencia, pueden contribuir a la ganancia de peso y a la resistencia a la insulina, factores directamente relacionados con el desarrollo de diabetes tipo 2.
Las personas que viven con enfermedad mental grave también enfrentan barreras adicionales para mantener una buena salud física, lo que hace que la atención integrada sea especialmente importante. Sin embargo, el tratamiento antipsicótico puede ser esencial para manejar condiciones psiquiátricas serias. Los hallazgos no justifican suspender o reducir la medicación sin el consejo de un especialista.
Limitaciones del estudio y recomendaciones prácticas
Se trató de un análisis observacional de registros médicos existentes. Los investigadores no pudieron controlar completamente cambios en la dieta, actividad física, otros medicamentos o todos los factores que influyen en el peso y la glucosa. Por lo tanto, el análisis no puede establecer con precisión cuánto del cambio observado fue causado directamente por cada antipsicótico. También pudo haber diferencias en qué pacientes recibieron cada medicamento.
Los resultados conciernen directamente a la atención del NHS porque los registros provinieron de Inglaterra. Refuerzan la importancia de revisar tanto el peso como la glucosa antes de iniciar el tratamiento y durante los primeros meses posteriores. Las personas que ya toman antipsicóticos deben continuar con su tratamiento prescrito y discutir cualquier inquietud con su equipo clínico.
El mensaje más amplio es que la salud mental y la salud física deben considerarse en conjunto. La detección temprana de un aumento de la glucosa podría permitir a los médicos brindar apoyo antes de que alguien desarrolle diabetes tipo 2 o experimente un mayor deterioro metabólico. Para los pacientes en México, este estudio subraya la necesidad de un seguimiento metabólico cercano al iniciar antipsicóticos, especialmente si ya existe prediabetes o factores de riesgo como obesidad o antecedentes familiares.
Referencia
Estudio principal: The Lancet Psychiatry – Change in HbA1c and weight after initiation of antipsychotic treatment.

