Las elecciones, especialmente las polarizadas, pueden desencadenar problemas cardíacos en personas vulnerables, según investigaciones recientes. Para quienes viven con diabetes, hipertensión u otras condiciones cardiovasculares, el estrés emocional de los comicios representa un riesgo adicional que conviene tomar en cuenta. La ciencia ha documentado un aumento significativo de arritmias en las semanas previas y posteriores a los procesos electorales, así como un incremento en las hospitalizaciones por infartos justo después de la jornada de votación.
El estrés no distingue partidos: afecta a todos por igual
Lindsey Rosman, profesora asistente de medicina en la división de cardiología de la Universidad Northwestern, lo resume con claridad: “Tu partido político no le importa a tu corazón; el estrés sí”. En declaraciones a STAT, Rosman destacó que la salud emocional y la salud cardíaca están íntimamente conectadas. Su estudio, realizado en Carolina del Norte durante las elecciones de 2016, encontró un 77% más de latidos irregulares en las seis semanas alrededor de los comicios, en comparación con un período de control. El patrón fue similar sin importar edad, sexo, raza ni condición de salud previa, y tanto demócratas como republicanos mostraron el mismo riesgo.
Infartos y hospitalizaciones: el día después también cuenta
Matthew Mefford, epidemiólogo de enfermedades cardiovasculares e investigador científico en Kaiser Permanente del Sur de California, analizó si las hospitalizaciones por enfermedades cardiovasculares agudas aumentaban inmediatamente después del día de las elecciones. La respuesta fue afirmativa: la tasa de infartos fue significativamente mayor en comparación con el mismo período de cinco días dos semanas antes. Este estudio retrospectivo incluyó a personas con y sin antecedentes de enfermedad cardíaca.
“El estrés se presenta de muchas formas, tanto positivas como negativas, y el impacto del estrés asociado con las elecciones es solo una situación que puede resultar en desenlaces cardíacos adversos”, señaló Mefford. “Ser consciente de cómo el estrés, en general, puede impactar tu cuerpo es importante, especialmente para aquellos con enfermedad cardíaca preexistente”.
El papel del estrés en la diabetes y la hipertensión
Las personas con diabetes tipo 1 o tipo 2 suelen tener un riesgo cardiovascular elevado. La hipertensión y las alteraciones en los niveles de glucosa son factores que pueden agravarse en situaciones de estrés agudo. Durante los procesos electorales, la sobreexposición a noticias políticas puede generar una respuesta de lucha o huida: aumenta la adrenalina, se activa el sistema nervioso simpático y disminuye la influencia calmante del nervio vago. Estos cambios pueden alterar la actividad eléctrica del corazón y hacer más probables las arritmias en quienes ya son propensos.
Además, las hormonas del estrés como el cortisol y la inflamación pueden jugar un papel importante, al igual que conductas relacionadas con el estrés: dormir mal, omitir medicamentos, consumir más alimentos ricos en grasas o sal, o beber más alcohol o cafeína. Para las personas con diabetes, estos hábitos pueden descontrolar la glucosa y aumentar el riesgo de complicaciones.
Recomendaciones para proteger tu corazón en temporada electoral
Rosman y Mefford coinciden en una serie de medidas prácticas para reducir el impacto del estrés electoral en la salud cardiovascular, especialmente en quienes viven con diabetes o hipertensión:
- Limita el consumo de noticias y redes sociales, sobre todo antes de dormir.
- Prioriza el sueño y mantén una rutina de descanso adecuada.
- Realiza actividad física regular, como caminar, hacer senderismo o ejercicio moderado.
- No olvides tus medicamentos: la adherencia al tratamiento es clave para el control de la diabetes y la presión arterial.
- Practica meditación o yoga para reducir la respuesta al estrés.
- Escucha a tu cuerpo y consulta a tu médico si notas síntomas como palpitaciones, dolor en el pecho o dificultad para respirar.
Rosman enfatiza que sus hallazgos aplican principalmente a personas con mayor riesgo cardíaco, pero señala que casi la mitad de los adultos en Estados Unidos tiene algún tipo de enfermedad cardiovascular, incluida la hipertensión. “Las personas con enfermedad cardíaca existente son más vulnerables a las arritmias desencadenadas por la emoción, pero estos eventos también pueden ocurrir en personas sin enfermedad cardíaca conocida”, advierte. De hecho, se han reportado más infartos y eventos cardíacos después de eventos como el 11 de septiembre, terremotos o partidos de la Copa Mundial.
El estrés crónico también es un factor de riesgo establecido para la enfermedad cardíaca a lo largo del tiempo. Por ello, mantener hábitos saludables y un manejo adecuado del estrés es fundamental para las personas con diabetes, quienes ya de por sí enfrentan un mayor riesgo cardiovascular. En México, donde la diabetes afecta a una gran proporción de la población, estas recomendaciones cobran especial relevancia durante los períodos electorales.
La próxima vez que sientas que la política te acelera el pulso, recuerda: tu corazón no entiende de partidos, pero sí de estrés. Tomar medidas para controlarlo es una forma de cuidar tu salud y tu vida.

