Un hongo poco común, Sporothrix brasiliensis, está causando preocupación entre expertos en salud por su capacidad de transmitirse de gatos a humanos. Aunque el riesgo para México es bajo, es importante que dueños de mascotas y profesionales de la salud conozcan esta infección fúngica emergente.
¿Qué es el Sporothrix brasiliensis?
Es un hongo que causa la esporotricosis, una infección cutánea que puede volverse grave. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la esporotricosis asociada a gatos es un problema creciente de salud pública global. En los gatos, provoca lesiones cutáneas dolorosas y supurantes. En humanos, puede causar infecciones en la piel, ojos y pulmones, e incluso ser mortal si se disemina al torrente sanguíneo o causa insuficiencia respiratoria.
¿Cómo se transmite a los humanos?
La transmisión ocurre principalmente por mordeduras o arañazos de gatos infectados. Los gatos tienen una alta carga fúngica y su comportamiento de rascar y morder facilita el contagio. Los perros también pueden infectarse, pero no se ha documentado transmisión de perros a humanos. No hay evidencia de transmisión de persona a persona, aunque teóricamente es posible.
Síntomas en humanos
Los síntomas iniciales son enrojecimiento e hinchazón en el sitio de la herida, que pueden pasar desapercibidos. Con el tiempo, la lesión se agrava y puede formar úlceras. El diagnóstico puede retrasarse debido a la rareza de la infección, y los laboratorios clínicos estándar podrían no identificarla fácilmente.
Tratamiento y prevención
Existen tratamientos antifúngicos como el itraconazol, que suelen requerirse por varios meses para eliminar la infección por completo. Para prevenir, se recomienda mantener a los gatos dentro del hogar y evitar el contacto con gatos callejeros. Esto reduce el riesgo de que las mascotas se infecten y transmitan el hongo a los humanos.
Relevancia para personas con diabetes
Las personas con diabetes, especialmente aquellas con un control glucémico deficiente, tienen un mayor riesgo de infecciones graves. Por ello, es crucial que los pacientes diabéticos estén alerta ante cualquier herida o lesión cutánea que no cicatrice, y consulten a su médico si han estado en contacto con gatos potencialmente infectados. Mantener un buen control de la glucosa y una higiene adecuada ayuda a prevenir complicaciones.
