Dormir bien es fundamental para la salud en general, pero una nueva investigación sugiere que también podría influir en el riesgo de padecer demencia. Un estudio publicado en la revista Neurology encontró una asociación significativa entre la somnolencia diurna excesiva y el desarrollo de demencia en adultos mayores. Aunque el riesgo individual puede estar influenciado por diversos factores, es importante tener en cuenta este hallazgo.
¿Qué encontró el estudio?
Los investigadores analizaron datos de 445 adultos mayores de 65 años que vivían en comunidad. Los participantes fueron evaluados para detectar el síndrome de riesgo cognitivo motor (MCR, por sus siglas en inglés), considerado un precursor de la demencia. Además, se dividieron en dos grupos: los que dormían bien y los que dormían mal.
Los resultados fueron reveladores: el 35% de los participantes que presentaban somnolencia diurna extrema desarrollaron MCR, en comparación con solo el 6.7% de aquellos sin somnolencia diurna. Este hallazgo subraya la importancia de prestar atención a la somnolencia excesiva durante el día como posible señal de alerta.
¿Qué es el síndrome de riesgo cognitivo motor (MCR)?
El MCR es un conjunto de síntomas que sugieren que una persona podría estar desarrollando demencia. Se caracteriza por una marcha lenta y quejas cognitivas, como problemas de memoria o pensamiento. Detectar estos signos a tiempo podría ser clave para una intervención temprana.
¿Cuándo la somnolencia diurna es preocupante?
Sentirse cansado después de un día largo es parte normal del envejecimiento, explica la Dra. Verna Porter, neuróloga y directora de Demencia, Alzheimer y Trastornos Neurocognitivos en el Pacific Neuroscience Institute en Providence Saint John’s Health Center en Santa Mónica, California. Sin embargo, el estudio se centró en la somnolencia excesiva, como quedarse dormido durante las comidas o actividades sociales. Esto también puede provocar una “falta notable de entusiasmo por las tareas diarias”, agrega Porter, y estos síntomas “van más allá” de la fatiga normal.
La relación entre el sueño y la demencia
No es la primera vez que se vincula un buen sueño con un menor riesgo de demencia. Un estudio publicado en octubre encontró que las personas con apnea del sueño tienen más probabilidades de desarrollar demencia. “Existe una línea establecida entre las personas con sueño disfuncional o inadecuado y la demencia”, dice el Dr. W. Christopher Winter, neurólogo y médico especialista en sueño en Charlottesville Neurology and Sleep Medicine y presentador del podcast Sleep Unplugged. “Los mecanismos que eliminan los desechos del cerebro son mucho más activos cuando dormimos”.
Cuando tienes un sueño saludable, el sistema glinfático de tu cerebro—que bombea productos de desecho—es más activo y eficiente, explica Winter. Por el contrario, cuando duermes mal, tu cerebro no puede hacer lo que necesita durante la noche para restaurarse.
¿Cómo reducir el riesgo de demencia?
Aunque los investigadores no conocen la causa exacta de la demencia, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan las siguientes acciones para reducir el riesgo:
- Mantener una presión arterial saludable.
- Controlar el azúcar en la sangre.
- Mantener un peso saludable.
- Realizar actividad física regularmente.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol.
- Dejar de fumar.
- Mantener una dieta equilibrada y nutritiva.
Winter también sugiere que las siestas pueden ayudar. “Cualquier sueño cuenta, aunque el sueño regular en su horario es mucho más efectivo”, dice. “Así que tratar de dormir la siesta ‘en un horario’ puede elevar el poder de tus siestas enormemente”.
Consejos para mejorar la calidad del sueño
Si tienes dificultades para conciliar el sueño o mantenerlo, los Institutos Nacionales de Salud (NIH) sugieren lo siguiente:
- Establecer un horario regular para dormir y despertar.
- Evitar la cafeína y las comidas pesadas antes de acostarte.
- Crear un ambiente de sueño cómodo y oscuro.
- Limitar el uso de pantallas antes de dormir.
- Realizar actividad física durante el día, pero no justo antes de acostarse.
Si ninguna de estas medidas te ayuda, consulta a tu médico para obtener asesoramiento personalizado o una referencia a un especialista en sueño. En Diabetips.info, sabemos que el descanso es parte fundamental del cuidado de tu salud, especialmente si vives con diabetes. ¡Cuida tu sueño y protege tu cerebro!
