En los últimos años, los alimentos ultraprocesados (AUP) han estado en el centro de atención debido a sus efectos negativos sobre la salud. Un estudio reciente publicado en The American Journal of Medicine ha encontrado una asociación entre el consumo de estos alimentos y niveles elevados de inflamación en el cuerpo. Dado que los AUP constituyen aproximadamente el 70% del suministro alimentario y que la inflamación crónica se ha relacionado con enfermedades cardíacas, cáncer y diabetes, estos hallazgos son de suma importancia para la población mexicana, donde el consumo de productos industrializados va en aumento.
¿Qué son los alimentos ultraprocesados?
Los alimentos ultraprocesados son productos industriales que contienen ingredientes añadidos como conservadores, colorantes, saborizantes, emulsificantes y otros aditivos. Ejemplos comunes en México incluyen refrescos, botanas empaquetadas, panes industriales, carnes procesadas (salchichas, jamón), cereales azucarados y comidas congeladas. Estos productos suelen ser altos en azúcares, grasas saturadas, sodio y bajos en nutrientes esenciales como fibra, vitaminas y minerales.
El estudio: Relación entre AUP e inflamación
La investigación analizó datos de más de 9,200 participantes de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) en Estados Unidos. Los resultados mostraron que, en promedio, los participantes obtenían el 35% de sus calorías diarias de alimentos ultraprocesados. Aquellos con mayor consumo (hasta 79% de sus calorías) tenían un 11% más de probabilidad de presentar niveles elevados de proteína C reactiva de alta sensibilidad (PCR-as), un marcador de inflamación vinculado a enfermedades cardiovasculares. Curiosamente, el riesgo fue aún mayor (14%) en quienes consumían niveles moderados (40-59% de sus calorías). Además, los adultos de 50 a 59 años mostraron un 26% más de riesgo en comparación con los jóvenes de 18 a 29 años, y las personas con obesidad tuvieron un 80% más de riesgo de inflamación elevada.
¿Por qué los ultraprocesados causan inflamación?
Los expertos señalan varias razones. La Dra. Allison H. Ferris, coautora del estudio, explica que estos alimentos contienen sustancias químicas que alteran el microbioma intestinal y desencadenan la liberación de mediadores inflamatorios, debilitando la respuesta inmunitaria. Además, su alto contenido de azúcar y sal contribuye a la inflamación y aumenta el riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas. La dietista Jessica Cording añade que la falta de nutrientes como proteína, fibra y grasas saludables, junto con un exceso de carbohidratos refinados, provoca desequilibrios en el azúcar en sangre, lo que favorece la inflamación. Por su parte, Sonya Angelone destaca que los aditivos dañan las bacterias beneficiosas del intestino, permitiendo el crecimiento de bacterias nocivas que activan respuestas inmunitarias inflamatorias.
Implicaciones para la diabetes
La inflamación crónica es un factor clave en el desarrollo y progresión de la diabetes tipo 2. Los niveles elevados de PCR-as se han asociado con resistencia a la insulina, lo que dificulta el control de la glucosa. En México, donde la prevalencia de diabetes es alarmante, reducir el consumo de ultraprocesados es una estrategia fundamental para la prevención y el manejo de la enfermedad. Además, estos alimentos contribuyen al aumento de peso, otro factor de riesgo importante.
Recomendaciones para una alimentación antiinflamatoria
No se trata de eliminar por completo los ultraprocesados, pero sí de limitarlos y priorizar alimentos frescos y mínimamente procesados. La Dra. Ferris sugiere llenar el plato primero con frutas, verduras, granos enteros, legumbres y lácteos bajos en grasa. Luego, si se desea, incluir una pequeña porción de ultraprocesados según las necesidades calóricas y el nivel de actividad. Jessica Cording enfatiza la importancia de “desplazar” los alimentos no deseados con opciones más saludables. En México, esto significa optar por antojitos caseros como tacos de verduras, ensaladas con frijoles, guisos con carne magra y salsas naturales en lugar de productos empaquetados.
Conclusión
La evidencia es clara: los alimentos ultraprocesados promueven la inflamación y aumentan el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes. Para las personas con diabetes o en riesgo, adoptar una dieta basada en alimentos reales es una de las mejores medidas para proteger su salud. Consulta a tu médico o nutriólogo para recibir orientación personalizada y recuerda que pequeños cambios sostenibles pueden marcar una gran diferencia.

